Olmo Omerzu presenta ‘Ungrateful Beings’ en San Sebastián: una familia frente a sus propias grietas

Izabel Nechita
septiembre 24, 2025
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El Festival de San Sebastián sigue dejándonos conversaciones muy interesantes, y una de ellas ha sido con Olmo Omerzu, director de Ungrateful Beings, película incluida en la Sección Oficial de esta 73ª edición.

Después de hablar con parte del equipo, queda claro que Ungrateful Beings no es solo una historia sobre un crimen o una acusación. Es, sobre todo, una película sobre una familia que deja de entenderse. Sobre esos vínculos que parecen seguros hasta que una situación límite demuestra que quizá no lo eran tanto.

La historia sigue a David, un padre que viaja con sus hijos al Adriático con la intención de reconectar con ellos. Pero la relación familiar ya llega marcada por tensiones previas, silencios y heridas que no se han terminado de cerrar. Cuando Klara, su hija adolescente, se enamora de un joven local que acaba implicado en una acusación de asesinato, todo se desestabiliza.

En nuestra entrevista con Olmo Omerzu, la conversación nos llevó precisamente hacia esa tensión interna de la película. Ungrateful Beings utiliza el misterio como punto de partida, pero lo que realmente parece interesarle es observar cómo reaccionan los personajes cuando el miedo entra dentro de la familia.

El director construye una película donde la incomodidad va creciendo poco a poco. No estamos ante una historia que busque respuestas fáciles ni personajes perfectamente buenos o malos. Aquí todo parece moverse en una zona mucho más gris, y eso hace que el espectador tenga que convivir con dudas, contradicciones y emociones mezcladas.

San Sebastián es un lugar perfecto para películas como esta, porque permite mirar más allá de la superficie. En un festival donde se mezclan grandes nombres internacionales con propuestas de autor, Ungrateful Beings encuentra su sitio como una historia íntima, pero cargada de tensión.

Desde El Escapparate seguimos apostando por este tipo de entrevistas porque nos permiten acercarnos a las películas desde dentro. Hablar con un director no es solo preguntar por el rodaje, también es entender por qué una historia necesitaba ser contada de una forma concreta.