San Sebastián vive una de sus jornadas más intensas. Después de varios días de estrenos, alfombras rojas y encuentros con la prensa, el festival encara su recta final con algunos de los nombres más potentes de esta edición.

Uno de los grandes momentos de la semana ha sido la llegada de Angelina Jolie, que ha visitado por primera vez el Festival de San Sebastián para presentar Couture, la película de Alice Winocour incluida en la Sección Oficial. Su paso por Donosti ha sido uno de esos instantes que convierten al festival en noticia más allá del cine: flashes, expectación y una alfombra roja que se llenó de miradas.
Pero San Sebastián no se ha quedado solo en el brillo internacional. Durante estos días también hemos visto cómo el festival ha vuelto a apostar por películas de autor, propuestas arriesgadas y títulos que llegan con ganas de abrir conversación. Esa es una de las grandes virtudes del Zinemaldia: puede reunir a estrellas enormes y, al mismo tiempo, dar espacio a películas que quizá no nacen desde el ruido, pero sí desde una mirada muy personal.

Hoy, además, todas las miradas están puestas en Jennifer Lawrence, que recibe el Premio Donostia en reconocimiento a su carrera. La actriz llega al festival con Die My Love, dirigida por Lynne Ramsay, y se convierte en una de las grandes protagonistas de esta edición. Su presencia confirma una vez más el peso internacional que mantiene San Sebastián dentro del calendario cinematográfico.
Estos días también han pasado por el festival directores, intérpretes y equipos de películas que representan muy bien el momento actual del cine: historias más íntimas, dramas familiares, thrillers psicológicos, nuevas voces y nombres consolidados compartiendo espacio en una misma programación.
Desde El Escapparate hemos vivido esta semana con esa mezcla de emoción y caos que tienen los festivales: carreras de un sitio a otro, entrevistas, photocalls, acreditaciones, esperas, preguntas pensadas en el último minuto y esa sensación de estar dentro de algo importante.
San Sebastián no es solo una alfombra roja. También es una conversación en un hotel, una respuesta inesperada en una entrevista, una película que no esperabas que te removiera o un director explicando por qué necesitaba contar una historia. Y eso es justo lo que más nos gusta cubrir.
A falta de conocer el palmarés, esta edición ya deja varias imágenes para recordar: Angelina Jolie pisando Donosti, Jennifer Lawrence recibiendo el cariño del festival y una programación que vuelve a recordar que el cine sigue siendo uno de los mejores lugares para mirar el mundo.
