Después de la presentación de Parecido a un asesinato en el Festival de San Sebastián, en El Escapparate también hemos podido hablar con Claudia Mora, una de las actrices de la película dirigida por Antonio Hernández.
La cinta, presentada dentro de las Galas RTVE, reúne a un reparto encabezado por Blanca Suárez, Eduardo Noriega, Tamar Novas y la propia Claudia Mora. En la historia, Eva intenta rehacer su vida junto a Nazario, pero el regreso de su exmarido José convierte esa nueva etapa en una amenaza constante. En medio de ese clima aparece Alicia, la hija adolescente de Nazario, interpretada por Claudia Mora.

Su personaje ocupa un lugar muy interesante dentro de la película. Alicia no es solo una figura joven dentro de una historia de adultos; también representa esa mirada que observa, intuye y recibe las consecuencias de conflictos que quizá no ha provocado, pero que terminan afectándola directamente.
En los thrillers psicológicos, los personajes jóvenes muchas veces funcionan como espejos de lo que los adultos intentan esconder. Ven más de lo que parece, captan tensiones que no siempre se verbalizan y, en muchas ocasiones, obligan al espectador a mirar la historia desde otro ángulo.
En nuestra entrevista con Claudia Mora, hablamos precisamente de lo que supone formar parte de una película cargada de tensión, trabajar dentro de un reparto tan potente y enfrentarse a un personaje que vive dentro de una historia donde nadie parece estar completamente a salvo.
Parecido a un asesinato juega con la idea de las versiones, de las verdades a medias y de los miedos que vuelven cuando alguien intenta empezar de cero. Y dentro de ese universo, Claudia Mora aporta una energía distinta: más joven, más directa y también más vulnerable.
San Sebastián está siendo estos días un lugar lleno de historias muy diferentes, y esta película suma al festival una propuesta de suspense con vocación de llegar al público. No todo el cine que pasa por Donosti tiene que ser distante o difícil; también hay espacio para historias que buscan atrapar, incomodar y mantener la tensión hasta el final.