Volver a París por décimo quinta vez puede sonar un poco loco, e incluso puede parecer que después de tantas veces ya no queda nada nuevo por descubrir… pero para mí es imposible cansarme de ella. París sigue siendo, sin ninguna duda, mi ciudad favorita por excelencia.

Esta vez además tuve la suerte de compartirla con una muy buena amiga que no la conocía, y casi sin darnos cuenta, la frase del viaje terminó siendo nuestro mantra: “En París todo es bonito.”
Y es que es así. Mires donde mires, pasees por donde pasees, siempre hay algo que te hace parar: sus tejados, sus fachadas, sus cafés, sus calles, ese estilo urbanístico tan suyo… Cada rincón tiene algo especial y parece que la ciudad se empeña en recordarte que estás en París.
Y quizá lo más bonito de volver después de tantos años es comprobar que, veinte años después de mi primera visita, hay cosas que siguen exactamente donde las recuerdo. Esa esencia que permanece intacta aunque cambien las modas, las épocas y el mundo alrededor.
15 veces después, París me sigue sorprendiendo, me sigue emocionando y, sobre todo, me sigue pareciendo preciosa.
Pero quizá París tenía preparado algo más para nosotras…
Porque, ¿qué posibilidades había de que un fin de semana cualquiera en mi decimoquinta visita a la ciudad coincidiera precisamente con el regreso de Céline Dion y la Semana de la Moda Primavera – Verano 2027?
París se llenó de fans y ella los acogió a la salida de su hotel, Le Royal Monceau. Porque Céline sera toujours Céline.
Como si eso no fuera suficiente, la Fashion Week hacía su entrada triunfal con el desfile de L’Oréal Paris. Porque detrás de las luces, de los vestidos imposibles y de una pasarela convertida en espectáculo, había un mensaje mucho más profundo: el empoderamiento de las mujeres en unos tiempos en los que, paradójicamente, todavía tenemos que recordar a la sociedad cuánto valemos.Tiempos en los que nos cuestionan, pero en los que, a veces, también nos cuestionamos entre nosotras mismas. Y quizá por eso hablar de sororidad vuelve a ser tan necesario.
Belleza y moda se encontraron una vez más para lanzar un mensaje que va mucho más allá de una pasarela: mujeres diferentes, historias diferentes, culturas diferentes… pero compartiendo el mismo escenario.
El elenco internacional, diverso e inclusivo de L’Oréal Paris vuelve a demostrar su compromiso con una belleza que no pretende encajar a todas las mujeres en el mismo molde, sino celebrar precisamente aquello que nos hace diferentes. Simone Ashley, Eva Longoria, Kendal Jenner, Viola David, Cara Delevingne, Ana Milán, Jane Fonda… y por supuesto, no podía no mencionar a la parisina más perseguida del momento, Philippine Leroy-Beaulieu.
¿Y si el verdadero lujo no fuera parecerse a nadie, sino tener la libertad de ser exactamente quien eres?
Quizás por eso París no solo estaba celebrando la moda.
Estaba celebrando a las mujeres.